Ajustes por descuentos en compra de inventarios, ESFA

Ajustes por descuentos en compra de inventarios, ESFA

Ajustes por descuentos en compra de inventarios, ESFA

Al momento de elaborar el Estado de Situación Financiera de Apertura, deberán evaluarse las condiciones de muchas cuentas que probablemente deban ajustarse; en el caso de los inventarios particularmente debe prestarse atención a su composición y origen para determinar si hay ajustes por efecto de descuentos realizados al momento de la compra, o cualquier otra situación que implique recalcular el costo del inventario para efectos del reconocimiento inicial.

En estos casos, hay que aclarar que en el Estado de Situación Financiera se trabajarán solamente los inventarios que estén en existencia a la fecha de corte de los estados financieros; aquellos que ya fueron vendidos no tendrán ningún impacto en el ejercicio de adopción por primera vez.

Ahora bien, es posible que a la fecha de corte existan inventarios que llevan varios períodos en poder de la compañía sin ser comercializados, y, en ese caso, es necesario ajustar los descuentos a pie de factura y los descuentos comerciales condicionados relacionados con los inventarios disponibles para dar aplicación al requerimiento de la Sección 13 de la NIIF para pymes, la cual requiere que el costo de los inventarios se calcule descontando cualquier menor valor por efectos de descuento; de manera que, si es posible determinar cuánto del valor de los inventarios fue disminuido por concepto de descuentos sin tener que hacer un esfuerzo desproporcionado, se debe excluir dicha disminución, de la medición de esos inventarios en el balance de apertura. Por ejemplo, la entidad  puede tener un inventario comprado en varias partes y ese inventario corresponde a 15 o 20 facturas de diferentes períodos que probablemente, si son de años anteriores, ya están en archivo muerto y pueden estar en otra ubicación, entonces se pierde la historia y es muy difícil reconstruirla.

En la práctica se evidencia que en la mayoría de los casos es impracticable la realización de los cálculos; adicionalmente, las entidades que manejan grandes volúmenes de inventarios obtienen generalmente ajustes que resultan siendo muy pocos para la existencia a la fecha del balance de apertura. Adicionalmente, debe recordarse que el procedimiento para elaborar el ESFA en lo relacionado con inventarios, establece que debe evaluarse si el inventario cumple la definición y los criterios de reconocimiento. Si cumple, el inventario se queda; si no los cumple, el inventario debe ser dado de baja.

Por ejemplo, se puede tener un inventario que costó $100 millones, pero se sabe que su venta sólo podrá hacerse en calidad de chatarra o por excedente y por valor de 1 o 2 millones; ese es un inventario que no cumple con la definición, pues ya no es mercancía que se pueda vender en el ciclo normal del negocio.

Si el inventario continúa allí y aún tiene valor comercial, con expectativa de venta, se deja como inventario y posteriormente se clasifica; la NIIF solicita que se clasifiquen los activos según corresponda y, por último, que los mida de acuerdo con la NIIF, lo cual implica también hacer una evaluación del deterioro del valor del inventario; si es un inventario que aunque tenga un valor comercial se espera que apenas se podrá vender en 8, 10 o 15 años incluso, significa que ese inventario está deteriorado; no estará deteriorado siempre y cuando su venta se espere realizar en unos períodos cercanos después de la fecha de corte del balance y según el ciclo de actividad normal de la compañía.

 Publicado: 15 / 5 / 2015
Fuente: Actualisece.com